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lunes, 1 de febrero de 2010

¡Hagan juego!

La Partida.
No vendería su voz pues se arriesgaba a no poder disfrutar nunca más de sus silencios. Por eso continuaba saltando de plataforma en plataforma siempre alerta ante los nuevos obstáculos, siempre con miedo a un "game over" definitivo. La vida como un videojuego liberado de toda virtualidad, ascendiendo por la textura de cada experiencia como por estructura de metal y cielo.
Pensaba en ganar la partida y acceder al castillo de la princesa aún cuando hace ya mucho que la princesa se independizó del castillo, de la realeza y de la monótona e insulsa realidad.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Caminos de agua.

Decisiones
Habia fuentes al borde del camino y almorzaron junto a una de ellas. Era grande, con cuatro caños de agua fria y cristalina que rebosaba las manos antes de escaparse sin remedio, pero que a su vez saciaba los labios resecos.
Al atardecer llegaron a la encrucijada y los caminos se ofrecian sinuosos y apetecibles. Solo quedaba escoger el mas apropiado.
Un nuevo camino para el nuevo dia.



viernes, 26 de junio de 2009

Ritmo, compás y melodia.


La música de tu vida.
Como pensar en silencios, blancas y corcheas; así puede llegar a ser el acontecer de una vida: sencilla y llena, emocionante y acompasada, eterna y relativa.Con una pizca de sentimiento efímero y extensas praderas para la felicidad.
A veces se marca el ritmo y otras la melodia invade cada resquicio de la memoria.
El tiempo, sabio y tenaz compañero, se suele atrincherar contrario a tus deseos, dado su peculiar sentido del compás. Nunca te da la razón, solo te concede leves brillos entre ramas, en la espuma de las olas o meciendo los trigales.
Hay veces que prefieres el cese de la música para escuchar el susurro del viento.
Y sentado al borde de la muralla, con los pies colgando, otear al otro lado el horizonte de la cara oculta de la vida.



miércoles, 17 de junio de 2009

El ritmo del tiempo.

Breve.
Recién nacida, a aquella mariposa le esperaba una larga y feliz vida durante todo el mes siguiente.

domingo, 14 de junio de 2009

Marítima.

Océano
Incontable y continuo agregar de nuevos cauces, constante fluir que engrandece el extenso vaivén de los sueños. Flujo y reflujo fascinante. Ríos que se entregan para amamantar presagios , nuevas estrellas anegadas del inmenso abrazo, hipocampos… Como una suave brisa o como un universo condensado en sus profundidades.
La mas redonda perfección en el incansable estruendo y en la calma chicha, en el contorno de sus olas o en la legendaria energía que inunda los confines del alma.
Su cadencia de transparentes venas mece entre espuma y salitre un inseguro reino de esperanza.


miércoles, 20 de mayo de 2009

Tiempo de mudar II

Mudanza.
Mudar. Abrir las ilusiones que constantemente la realidad obstruye. Es neta la incertidumbre de quien, a cielo extendido, invierte su valor pensando llegar a luz. Pero la luz a veces es necesaria sombra, esquiva fuente o inmensa mañana que desborda calendarios.
Mudar. Hacer de la certeza un amplio campo de cruenta lucha y destilar el dolor en sus variadas notas de atardecer, desde la rabia a la profunda entrega. O quizá cada noche mudar en noble flor que aspira a perfecta belleza a pesar de sus espinas.
Mudar, pues la mudanza es constante aleteo que emigra, dulce corriente de pleno curso fluvial que constantemente nace y muere en si mismo.
Y mudar también, el mismo rio quisiera, en dragón mítico y poderoso que vuela hacia fulgurante horizonte de agua.

viernes, 27 de marzo de 2009

Equinoccio.


Tiempo de igualdad.

Si es que ya hace fresquito bueno y gusta estar en chanclas pues desde la ventana se arremolina todo un sistema de pensamiento.

Origen: el misterio.

Destino: la esperanza.

Y como suave vitamina, el propio latir de la vida.

Esa música que brota densa, en las semillas o en el polen de la absoluta realidad.

Donde la tierra mojada se hace principio y estruendo de futuro.

Cada vez mas cerca las noches de verano tan efímeras y profundas.

martes, 24 de marzo de 2009

Flor de jara.

Inevitable querencia .
Quisieron evitar lo que, por suerte, era insoslayable. Por mucho que confabularon, reprimieron y medraron, no lograron vencer la más positiva de las evidencias: El horizonte creció en luz. La hierba verde tapizó los campos. Tréboles, amapolas y demas milagros silvestres, no escatimaron en color y perfección fragil y diminuta. La jara, como gran dama, se engalanó de pegajosa y aromática pasión.
Un común estado de euforia fué tan intensamente proclamado que derrotó toda posible argucia de la seca y terrible tiniebla.Así, el mundo quiso ser totalmente igualitario y la noche, por una jornada, fue tanta noche como energia derrocha el dia. Dando paso al dominio de la luz entre las mas inhóspitas querencias de la conciencia.



jueves, 15 de enero de 2009

A vuela pluma.

Alquimias.
Endulcé los tenues labios del futuro con un licor apenas destilado y su fulgor, de tan repentino, deshizo el hilván de la penumbra y roció de madrugada la eterna duda de la existencia. Luego el día resolvió quimeras ensanchando el horizonte apenas coronado. Cada paso que logré dar, posó su huella en el fugaz contorno de la esperanza.

martes, 13 de enero de 2009

Subsistencia.


Como un Robinson.

Algunas veces se creía perdido en la nada: ese amplio almacén para todas las posibilidades. Retumbaba en su memoria el camino gastado hasta llegar allí. Notaba a su vez el cansancio de la distancia y la satisfacción por las etapas superadas. El balance le resultaba positivo aún dependiendo de los restos de sus muchos naufragios. Con ellos, una y otra vez, construyó pequeños refugios que utilizaba como cuarteles de invierno en los que soportar el estruendo de la galerna.

viernes, 19 de diciembre de 2008

De la brevedad.

Instantes.
Nada y todo. Solo una luz quebradiza atravesando tímidamente el empañado cristal y la tarde escapando entre los dedos desnudos de los árboles del parque. Entonces la brevedad se hace inabarcable pues una sola línea escrita parece extenderse hasta el infinito y una abultada novela de mil páginas dura tan solo un suspiro breve en el que te sumerges olvidando el raudo paso del cronómetro imparable. Es la brevedad de la belleza.
Hay inacabables siglos de muerte y minúsculos instantes inmensos en el vivir.
Como una flor en el océano. Dichosos momentos vividos a pleno pulmón.