Amor sublime.
Toda su mente era ella pues la capacidad de razonar la tenia puesta en una brizna de su cabello y en cualquier poro de su piel.Ella dejaba brotar sin querer exultantes lágrimas de emoción cuando se unian. No podian dejar de ser el otro ya que no eran nada sin el placer de quien constituia su horizonte, su alegria y su eterno éxtasis.
Ambos sentian en su sangre el palpitar de otro corazón.






































