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lunes, 22 de octubre de 2012

A lo Cortázar


 Fotografía gentileza de Abriles

 Instrucciones para el uso creativo de un antifaz.

Un antifaz, la minificción reunida de Ana María Shua, una libreta, un bolígrafo y las instrucciones para mezclar estos ingredientes. 

"-Una vez en la cama administre uno o dos comprimidos de este libro. 


-Acomode el antifaz a su rostro


-Tome su postura favorita en el lecho


-Deje que los relatos se diluyan en su subconsciente 


-Al despertar, quítese el antifaz y anote en la libreta lo que construyeron sus sueños"


"Fabrica de sueños" - Estopa

sábado, 3 de marzo de 2012

Metáforas.

 Llegar a la mente.
Cada mañana su remoto despertador la rescataba del último sueño y ella abría las puertas de su linda y profunda mirada. Era entonces cuando las metáforas, alborozadas e inquietas cual infantes, se amontonaban en las pupilas intentando llegar a su mente.
Pero ya no le pasaba como de niña, cuando las metáforas eran tantas que amanecía todos los dias con los ojos pegados de legañas.

El reparador de sueños - Silvio Rodriguez

sábado, 7 de noviembre de 2009

Champions League.

Encuentros.
Algún desollón en las rodillas y tierra entre las páginas del libro de matemáticas o de conocimiento del medio que, amontonados con los abrigos, hacian de porteria en cualquier descampado, plaza o muro de la ciudad. Dias de soñada gloria en que cualquier rincón era gran estadio.

lunes, 26 de octubre de 2009

Western.

Delirios.
Había sido un duro día en el que jugarse la vida una vez más tan solo en décimas de segundo. Las justas para sacar el primero sus colt 45 y alojar sendas balas en la desprevenida frente de su adversario. A veces, apoyado en la imaginaria barra de "saloon" del mas lejano oeste, aguaba su whisky de incontenibles lágrimas hasta que las puertas del antro se abrían para dar paso a la mas bella de las apariciones en aquel inhóspito lugar perdido en medio de la nada.
Luego despertaba en su mullido sofá ante el televisor, acosado por el surrealismo desquiciado de la teletienda. Añorando lo recién soñado, se tambaleaba con rapidez hacia su lecho para, una vez en él, saber que nunca recuperaría aquel etéreo paraíso del lejano oeste.