Mostrando entradas con la etiqueta Futuro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Futuro. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de julio de 2011

Pequeños granos de arena.

El collar

Malos augurios se confirmaban inapelables.
La situación general pecaba de estancamiento sin posibilidad de cauce. Nada presagiaba luminosas novedades que enderezaran el periplo tortuoso y accidentado del mundo en general; al contrario, pájaros de mal agüero vuelan en círculo sobre las últimas esperanzas.
Ante tal tensión gris, monótona y desangelada que agriaba el ambiente
y el carácter de la gente, ella decidió parar en el puestecito callejero de aquella anciana y comprar uno de esos collares con cuentas grandes de colores de los que, decían, solo se llevaban las turistas. Se lo puso y siguió camino de la estación.
Y el collar tintineaba ahora alegre al son de su esbelto caminar.
Parecía como si los adoquines que pisaba quisieran hacer brotar de sus duras almas un poco de arena blanca de playa.

La fotografía es gentileza de  Abriles

Garota de Ipanema- Vinícius de Moraes


martes, 16 de noviembre de 2010

Rocio.

Belleza convulsa.
La gota de rocio acababa de caer sobre el complicado engranaje que activaba el fin del mundo.

The End - The Doors

sábado, 26 de junio de 2010

Spoiler.

¿Happy end?
Tanta obsesión por el futuro lo convirtió en spoiler de si mismo. Pronto añoró la aventura de vivir cada instante como nuevo.


The end has no end - the strokes

sábado, 21 de noviembre de 2009

Conjugación vital.

El futuro.
El futuro; el tan ansiado, esperado y deseado futuro.
En el fondo sabemos que nos da la vida precisamente no conocer ese futuro. Tememos que al descubrirlo dejemos ya de tenerlo, perdamos toda esperanza y se nos cierre el horizonte.
Y lo esperamos sin querer que llegue.
Al menos aspiramos a que, cuando llegue ese futuro, estemos despiertos y que nuestros ojos se llenen de él, aunque ese futuro tambien sea imperfecto.

martes, 29 de septiembre de 2009

Caminante no hay camino...


La Senda del Tiempo.
Reflejaron cierta extrañeza en la mirada pero ello no supuso que no comenzaran a caminar dejando un rastro volatil de aquel finísimo polvo que cubría toda la comarca; Las casas, los arboles, los animales, la silueta de las gentes y hasta la luz del dia permanecian etérnamente difuminados y etéreos. Caminaron hasta que el sol se puso. Sin detenerse. La luz cegadora del verano se implantó en sus memorias y desde aquel dia, era como si una nube liviana y encendida les hubiese marcado para toda la vida.
Durmieron en el suelo. No hay mal lecho cuando vence el sueño.
Al amanecer, tomaron el acuerdo tácito de no volver a hablar precisamente asi, sin tener que articular palabra. El sonido de los pasos amortiguados era la cadencia precisa para saber del cansancio y para acordar el final de la jornada.

De esta forma transcurrió todo hasta que llegaron al final del camino.
El trayecto acabado se agarro tan fuerte a sus corazones y hasta a sus estómagos, que no podian aguantar el hecho de haber llegado a su destino.
Y gritaron, gritaron, gritaron; rompieron el silencio. Pronto añoraron un mas largo y tortuoso camino.


sábado, 5 de septiembre de 2009

Política ficción.

Regreso al futuro.
Era diputada en el parlamento y aquella tarde, no sabia como, había viajado en el tiempo. Estuvo varias horas en el pasado pero, eso si, no supo exactamente en que época del pasado pues todo el rato trascurrió en una inmensa pradera cuajada de flores de todos los colores. Cuando le dijeron que debía volver al presente tomo una diminuta flor azul y la asió a un ojal de su blusa. Ya en el trayecto de vuelta se sintió aterrorizada. No debió tomar aquella flor. Quien sabe que trágicos cambios podía provocar en el presente aquel pequeño gesto bucólico. Tembló pensando cual de los muchos totalitarismos se encontraría dominando el mundo por su momentánea inconsciencia.
Cuando llegó al presente se sintió mucho más tranquila. Solo observó dos cambios en la realidad con respecto a su partida y tampoco eran muy graves, la verdad: Observó en primer lugar que las luces de los semáforos eran cuadradas; y en segundo lugar que sus compañeros diputados del parlamento nacional seguían vistiendo traje y corbata, como siempre, pero ahora calzaban chanclas hawaianas de goma pareciendo lo más normal del mundo. Pero ni los semáforos cuadrados habían mejorado las calles, ni lo exótico de aquel calzado ayudó a los diputados a combatir mejor las injusticias.
Desde entonces consideró lo lento que avanza el mundo y cuanto le costaba volver de las vacaciones de verano.


viernes, 7 de agosto de 2009

Horizontes de futuro.

Una luz enmedio de la oscuridad.Ínsulas
Barataria era una isla perfecta. En ella a nadie se le ponía un precio pero todo el mundo tenia su valor.
En esta isla cualquiera de nosotros (Sancho Panza en potencia) quisiera ser gobernador.





lunes, 8 de junio de 2009

Arco iris.

El preso libre.
Cuando el preso dejó por fin su celda, caminó dispuesto a alcanzar aquel arco iris sobre fondo azul plomizo, que tantas veces vio desde su prisión. Más no sabia que el objetivo de su ilusión avanzaba justo al ritmo de sus pasos y que aquella meta le tendría siempre caminando.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Tiempo de mudar II

Mudanza.
Mudar. Abrir las ilusiones que constantemente la realidad obstruye. Es neta la incertidumbre de quien, a cielo extendido, invierte su valor pensando llegar a luz. Pero la luz a veces es necesaria sombra, esquiva fuente o inmensa mañana que desborda calendarios.
Mudar. Hacer de la certeza un amplio campo de cruenta lucha y destilar el dolor en sus variadas notas de atardecer, desde la rabia a la profunda entrega. O quizá cada noche mudar en noble flor que aspira a perfecta belleza a pesar de sus espinas.
Mudar, pues la mudanza es constante aleteo que emigra, dulce corriente de pleno curso fluvial que constantemente nace y muere en si mismo.
Y mudar también, el mismo rio quisiera, en dragón mítico y poderoso que vuela hacia fulgurante horizonte de agua.

viernes, 1 de mayo de 2009

En el camino.

Propósitos.
Tenia que marchar al otro lado del rio, en busca de tantas cosas que aún se le escapaban. En busca de un incierto crepúsculo o de una nave de locos en la que vencer el lóbrego sonido de la tiniebla.
Tenia que abrir los ojos y mirar al mar, pues de no ser así, no podría continuar el camino por miedo a si misma. Juró cambiar su vida y , en ese mismo instante el exterior, lo desconocido, se abría como inmenso campo de amapolas.

sábado, 7 de marzo de 2009

Los poderosos.

Altos vuelos.
Cuando los poderosos quisieron aterrizar, los aeropuertos se habian transformado en sembrados de esperanza. Tuvieron que sobrevolar sin norte, largo tiempo en busca de un espacio protegido, o mas bien reservado en todo tipo de derechos y privilegios, sobre el cual posarse.
Sus boeings terminaron desintegrándose por falta de aliento. Aunque hay quien dice que lo que les faltaba era humanidad; ese requisito imprescindible para poner los pies en la tierra.