martes, 29 de septiembre de 2009

Caminante no hay camino...


La Senda del Tiempo.
Reflejaron cierta extrañeza en la mirada pero ello no supuso que no comenzaran a caminar dejando un rastro volatil de aquel finísimo polvo que cubría toda la comarca; Las casas, los arboles, los animales, la silueta de las gentes y hasta la luz del dia permanecian etérnamente difuminados y etéreos. Caminaron hasta que el sol se puso. Sin detenerse. La luz cegadora del verano se implantó en sus memorias y desde aquel dia, era como si una nube liviana y encendida les hubiese marcado para toda la vida.
Durmieron en el suelo. No hay mal lecho cuando vence el sueño.
Al amanecer, tomaron el acuerdo tácito de no volver a hablar precisamente asi, sin tener que articular palabra. El sonido de los pasos amortiguados era la cadencia precisa para saber del cansancio y para acordar el final de la jornada.

De esta forma transcurrió todo hasta que llegaron al final del camino.
El trayecto acabado se agarro tan fuerte a sus corazones y hasta a sus estómagos, que no podian aguantar el hecho de haber llegado a su destino.
Y gritaron, gritaron, gritaron; rompieron el silencio. Pronto añoraron un mas largo y tortuoso camino.


9 comentarios:

anabel dijo...

Me ha gustado mucho relato. En la mayoría de los casos lo importante verdaderamente es el camino, no la meta. Las experiencias que adquirimos mientras dura el camino nos hacen madurar, crecer, compartir... Lo importante, casi siempre, es no hacer el camino en solitario, y al llegar a un sitio no creer que esa es la meta definitiva, mientras vivimos el camino sigue.

Un abrazo.

Lúcida dijo...

Seguir haciendo camino... me gusta

GINEBRA dijo...

Supongo que cuando el camino y lo andado parece tener fin, se añora ese caminar juntos y se pide que haya más caminos, sin importar el sitio al que se llegue, se pide caminar juntos, aunque el sendero sea tortuoso.
Me encantó... sencillamente, me encantó. Me ví reflejada como tantas otras veces. Preciosa canción y bonitas amapolas en la vereda del camino. Besos.

Abriles dijo...

¿te suena esto, señor con nombre de río?

¡Vamos! No perdamos ni un segundo.
El estrecho margen de la duda
Luchará por desanimarnos.
Pondrá tentaciones en nuestro camino
En forma de confortables sillas
O de atrayentes desvíos a vías sin salida(…)
¡Vamos amor!¡Avancemos!
Sin mirar atrás.
Peregrinos en fresco sendero
Donde solo los dos cabemos.

Tereza dijo...

Yo cuando amo no busco ir al mismo lugar, sino caminar juntos. Lo importante no es la meta sino el camino, pues después de éso ya no hay nada.
Saludos

Bohemia dijo...

Se hace camino al andar y al hacer camino se vive, experiemntando nuevas sensaciones...

¡Que belleza de imagen!

Maria Coca dijo...

Como dijo Cavafis: lo importante es el camino. Y como bien narras, creo que es así.

Besos

en las nubes dijo...

SIEMPRE SIENTO QUE VUELVO A EMPEZAR EL CAMINO...LLEGARE ALGUNA VEZ???

La sonrisa de Hiperión dijo...

El tiempo y sus relojes, sun manijas que no se cansan pero que nos advierten que todo cambia, que todo muta...

Saludos y un abrazo!