martes, 13 de enero de 2009

Subsistencia.


Como un Robinson.

Algunas veces se creía perdido en la nada: ese amplio almacén para todas las posibilidades. Retumbaba en su memoria el camino gastado hasta llegar allí. Notaba a su vez el cansancio de la distancia y la satisfacción por las etapas superadas. El balance le resultaba positivo aún dependiendo de los restos de sus muchos naufragios. Con ellos, una y otra vez, construyó pequeños refugios que utilizaba como cuarteles de invierno en los que soportar el estruendo de la galerna.

22 comentarios:

despojada dijo...

la nada como almacén de posiblidades.. aplaudo esa idea
beso!

ESPEJO DE MI ALMA dijo...

Linda ideaaaaa ......besos para ti querido amigo

XuanRata dijo...

Lo que no te mata, te hacer fuerte, dicen por ahí (o engorda, en vertiente gastronómica). Pero lo del náufrago reincidente tiene ya algo de adicción enfermiza. Qué hermosa es la galerna.

sedemiuqse dijo...

Perderse en la nada....
Eso tiene que ser algo.
Besos y amor
je

GINEBRA dijo...

Si el balance le parecía positivo, a pesar de los naufragios, siempre seguirá adelante y en sus ojos brillarán. Son necesarios eesos refugios, necesarios para el alma, para continuar..... Besos

Nausicaa dijo...

Supongo q todo es actitud, y esa es la más acertada :)

Cornelivs dijo...

Quizás algunas veces tambien se sentia cansado...muy cansado.

Un abrazo...!

Cemanaca dijo...

Hola!
Soy un compañero de viaje.

Si crees que la nada es un almacén de posibilidades
y el balance a pesar de, positivo...
Eres más que un Robinson,
eres un faro.

Saludos conversos.

A.Tapadinhas dijo...

Eu tenho um amplo armazém onde guardo todas as minhas boas experiências. O problema é que o armazém é muito grande ou as boas experiências são poucas! Resultado: o armazém está quase vazio...
Ouvi uma canção, de que gostei muito, que tinha o nome do teu blogue, por isso, estou aqui e... gostei!
Abraço.
António

Georgia dijo...

Feliz 2009, espero seguir cerca leyendote

oyana dijo...

Nos pasamos la vida naufragando, recogiendo lo que aún puede servir -tras el naufragio- y reconstruyéndolo. Así recorremos el camino. Entre naufragio y naufragio hay momentos de bonanza en los que navegamos a toda vela y disfrutamos del placer de hacerlo. por eso el balance resulta positivo.
Qué bonito texto, Queiles.

amor dijo...

a veces una palabra y un sentimiento son un caparazón, un refugio y una fortaleza

Sara dijo...

Cuantos naúfragos hay en el mundo y que pocos y seguros refugios...hoy tu blog, tu espacio, se percibe como un refugio seguro ante tanta crueldad.
Abrazotes

Maria Coca dijo...

Has descrito el resumen de una vida. Todos somos en gran parte Robinsones...

Besosss

Natalia Astuácas dijo...

Naufragamos muchas veces entre pensamientos, sentimientos, razones dispersas... a veces naufragamos en el río de nuestras lágrimas... o en el mar que hacemos con las gotas de lluvia...
Un fuerte abrazo.

en las nubes dijo...

hoy me encuentro perdida...

PAOLA dijo...

Queiles, sorprendida y avasallada por tanta sensibilidad, morí y resuscité
un beso

Oteaba Auer dijo...

Siempre hay una salida, un refugio que construir en los peores momentos de la vida... Cuantas veces habremos pensado en malos tiempos, preguntándonos de donde sacamos las fuerzas para superarlos...
Besos

Bohemia dijo...

Ahora que leo "Brooklyn Follies" de P. Auster, eso que me comentas de los pequeños refugios me recuerda "al hotel existencia" del que habla el protagonista.

BSS

Jeanne dijo...

Ummm me gustaría pasar unos días en ese faro....días de tormenta en el mar y con mucho sol en la tierra...

:-)

SIAB-MiprincesaAzul dijo...

Me gustan los refugios.. thanks

Cris dijo...

Adoro los Faros...
Siempre que tengamos una firme referencia, sabremos donde encontrarnos a nosotros mismos cuando la vida nos haga despistarnos y perdernos...