Tiempo de igualdad.
Si es que ya hace fresquito bueno y gusta estar en chanclas pues desde la ventana se arremolina todo un sistema de pensamiento.
Origen: el misterio.
Destino: la esperanza.
Y como suave vitamina, el propio latir de la vida.
Esa música que brota densa, en las semillas o en el polen de la absoluta realidad.
Donde la tierra mojada se hace principio y estruendo de futuro.
Cada vez mas cerca las noches de verano tan efímeras y profundas.











