domingo, 2 de mayo de 2010

Libertad y silencio.

Claustrofibias.
Desde que aquella enfermedad lo dejó totalmente mudo, su silencio ya no entraba en las categorias de obligación o de opción, simplemente era una realidad. Sus hermanos a partir de entonces lo miraban mal. Tampoco decían nada pues sus propios silencios así lo imponían; pero en los pasillos, en el refectorio, en la capilla o en las celdas se respiraba una sorda tensión. Terminó dejando el convento pues su mudez era todo un grito de libertad y diferencia.

7 comentarios:

Tereza dijo...

votos de silencio... vocaciones equivocadas...

GINEBRA dijo...

Hay silencios impuestos, otros, en cambio, son elocuentes y bien pueden expresar lo que expresaba el del hermano que describes: libertad y diferencia. Una forma de inconformismo.
Besos
p.d. como dice la canción, los amigos son importantes, necesarios y muchos logros se los debemos a ellos.

La sonrisa de Hiperión dijo...

La libertad es algo curo, porque no todo el mundo sabes que hacer con ella...


Saludos y un abrazo enorme.

Maria Coca dijo...

Qué bueno! Muy original, querido amigo. Cómo son las cosas...

Un beso.

GEORGIA dijo...

Cuando el silencio deja de ser una opción y se hace camino...la mudez perturba a la sordera

un abrazo

Migueloski dijo...

De acuerdo con GEORGIA :D

Laurita dijo...

Este sitio lo conozco yo. ;-)

Besos