
TV
Se creía especial. Estaba seguro de pertenecer a alguna dinastia samurai, aunque no sabía cual; de hecho su partida de nacimiento lo situaba en Puertollano (Ciudad Real).Cada noche dormitaba con la TV encendida y se deprimía; Perdía estatura. Un dia no alcazó la mesita de noche donde descansaba inocente el mando a distancia. Tuvieron que ingresarlo.
La eficacia del tratamiento consiguió detener el proceso e incluso volvió a crecer, iniciando así una nueva etapa en su vida.
A partir de ahora lucharía para que nada fuese igual y no se repitiera el dia en que no quisiera crecer mas y volviera a dormir con la TV encendida.
Puede que ese dia fuese el último y los rayos catódicos lo desintegraran definitivamente.
Vallecas 1996 - Topo









