martes, 26 de agosto de 2008

Improvisada previsión.

Cigarra y hormiga.
Se acercaba el pardo y hosco invierno al que , por suerte, llegaba con cierto desahogo, pues tenia lo justo para adquirir unos buenos y recios zapatos con que capear el duro clima que sobrevenía. Así que fue al gran bazar de la pequeña ciudad y compró un viejo acordeón que hacia meses dormitaba triste en un estante . Cada día, la plaza real empezó a cubrirse de sublimes melodías al tiempo que sus pies dejaron pronto de estar desnudos y su estómago se confortaba con lo suficiente.

20 comentarios:

La Maga dijo...

sentiria hambre? yo creo que su espiritu estaba satisfecho de devorar la felicidad...no?
besossss!!!

CORNELIVS dijo...

Conozco a algun rico que sentiria envidia (lo he escrito bien) de este hombre, amigo Queiles...

BUEN POST.

Un abrazo.

Laurita dijo...

¿Y por qué Cigarra y Hormiga?

(buen post, besos)

E.B. dijo...

En vez de buscar soluciones a corto plazo, tratemos de que las soluciones que busquemos, nos ayuden a permanecer hasta la próxima intervención divina...que nos llevará a buscar otra que nos mantenga hasta la próxima y así, caminando, que nuestros pasos perduren un poco más y de manera más eficaz y a favor de nosotros mismos.

Me imagino que la cigarra es el acordeón por su sonido y la hormiga es el señor por su trabajo de amenizar la plaza para poder seguir calzándose, vistiéndose y buscarse el pan de cada día.

E.B. dijo...

Besos Queiles!

MARISEL dijo...

Que buen mensaje, todos debíamos de aprender de el.
Un saludo con mucho cariño desde estas tierras mexicanas.
Besos

Lena dijo...

Sabio.

Dulce.

Entrañable.

Me encantó, Queiles.

Un abrazo grande.

Oteaba Auer dijo...

El famoso dicho...no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita...
Saludos

Maria Coca dijo...

Tienes un blog curioso. Interesante y reflexivo, me gusta. Gracias por visitarme y por tus palabras. Ahora que he aprendido el leve camino que nos separa, entre Córdoba y Sevilla, volveré con la frecuencia de un ave.

Besos

Lúcida dijo...

Y no necesitaba nada más. Muy bueno

Fiore dijo...

Muy buen post, como siempre

un bso

Maritza dijo...

La música a sus pies….y a los oídos

Un abrazo Queiles

Sara dijo...

Preciosa fotografía para preciosa reflexión....yo que siempre he sido hormiguita, a lo peor, un día quiero saber como se siente una de cigarra???? jajajaja, pero quiero ese acordeón!!!

un abrazo amigo

abril dijo...

El trabajo de la cigarra. Es que tienes la capacidad de escribir sobre cosas ante las que me quedó sin palabras. O Sobre ideas que me nacen y no sé como plasmar. Bella canción… hiciste que la escuchara.
Mientras tanto ando como hormiguita…
Te quiero

Patricia dijo...

Verdaderamente una exquisita reflexión… A medida que las necesidades del espíritu se van cubriendo, el cuerpo se satisface cada vez con menos.

Un fortísimo abrazo.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Si.... Pero hasta la cigarra como a la hormiga le gusta la música del medio día. (sobre todo el flamenco bueno)
Saludos

en las nubes dijo...

que bonita historia!!!

un beso

Veronica dijo...

Ya se acaba. El ciruelo en el patio de mi casa ya está florecido. Y encanta.

Saludos, mi querido.

Sonita dijo...

hermoso cuento de vida, de esperanza suavemente acariciado por las notas dulces de un acordeon encantado.
un dulce saludo.

Vivian dijo...

Ay Queiles…¡Qué bonito post! Me gusta el texto, la imagen es muy buena y …¿Sabes qué? Me encantó el título. Suena a esas fábulas que atrapan, y eso has hecho. (Muy a tu altura)
Un abrazo con cariño