martes, 14 de octubre de 2008

Adicciones.

Autoengaño
Era un pobre alcohólico, gran parte de su vida dominada por esta adicción. Pero aquel día se decidió a vencerla y fue a presentarse a primera hora de la mañana en la consulta del médico.
Sentado frente a él dijo con toda franqueza:
- Doctor por favor, usted es uña y carne con el alcalde. Haga que prohiba beber alcohol en todo el municipio.

20 comentarios:

Mar dijo...

Deveras que para muchos ésa sería la única opción.

Gracias a Dios que está lejos de ser viable.

Ja.

Lena dijo...

Qué dolor.

(Conocí a alguien que deseó ser perro...un perro es más libre que yo, me dijo, llorando...)

Un beso apenado, Queiles.

Cathy Pazos dijo...

lo prohibido siempre atrae más, no creo que sería una buena idea..

Nome Digas dijo...

Qué difícil se hace vencer una adicción. Entiendo que cuando uno está totalemnte superado intente que la solución venga desde fuera. Aunque sea hablando con el alcalde o con el gobernador civil.
Un saludo

Ericarol dijo...

POBRECITO

no podía con su vida.

me da pena

Besos!

Fiore dijo...

Muy triste no?

terrible

bso!

Cornelivs dijo...

los dioses nos libren de adicciones como esa. Saludos. (Y gracias por tu email,amigo!)

Sara dijo...

Pues aquí llega la politicamente incorrecta...deberían prohibirnos tantas cosas...por ejemplo educar a nuestros niños y jovencitos tan alegremente en esto de todo vale, con este todo vale, tan PROGRESISTA... vienen muchas de esas adicciones, no olvidemos que en este pais nuestro... todo se celebra con alcohol, si yo os contase todas las experiencias vividas cuando trabajé con toxicómanos...que poco gusta esta palabra PROHIBICIÓN y llegan momentos en la vida de una sociedad que o esto o lo que está pasando y....puestos a preferir....Porque nos gusta tan poco la palabra prohibición???????

Saludos

rule dijo...

Solucion del plan B.
Un abrazo.

Sonita dijo...

es una excelente opcion aunque suene exagerada!
un dulce saludo

MARISEL dijo...

TRISTE REALIDAD!!
Pasa por mi blog tengo una invitación de cumple.
Besos
Marisel.....Mujer de Luna

Queiles dijo...

Si el cambio no viene de dentro, poco valen las obligaciones.Ademas hay algo que se llama libre albedrio que a los reaccionarios les sienta muy mal pues prefieren prohibir a que las personas crezcan y maduren.

oyana dijo...

Bueno, tenía el deseo, pero le faltaba la voluntad y la fuerza. Es lo propio de las personas con adicciones.
Triste, triste.
Un beso

Georgia dijo...

Emotivo, reflexivo y hasta con un fino e inteligente humor, me ha gustado mucho

un gran abrazo

Georgia

Pinkys dijo...

caray, siempre queremos responsabilidar a otros de nuestra malas desiciones...

-J

GINEBRA dijo...

Muy duro este post, Queiles, pero real como la vida misma. Las adicciones pueden vencerse y hace más grande a los hombres que pueden con ellas. Gracias por pasearte por el blog de mis alumnnos, ahora mismo están buscando cosas para la nueva entrada (mientras yo aprovecho para visitar a mis amigos). Un beso.

Luna llena dijo...

Que triste engancharte tanto a algo, de esa forma, prefiero depender de mi misma...


Muas!

Maria Coca dijo...

Como se dice vulgarmente: "A grandes males, grandes soluciones".

Muy bueno.

Besos

Lúcida dijo...

Es fácil culpar a los demás de nuestros vicios...

Campurriana dijo...

Una fotografía que transmite de verdad. Me ha dejado una sensación de tristeza y de vacío, incluso de soledad aunque no sea la mía...

No dejo de pasarlo mal cuando veo ciertas escenas callejeras que siguen removiéndome las entrañas, por muchas semejanzas que tengan con las anteriores. Quizá ninguno estamos lo suficientemente lejos de ellas...